Vinos de Calcu
Tradición y Excelencia
Calcu nació en 2003 como un proyecto de la familia Hurtado, que cuenta con más de un siglo de experiencia vitivinícola en el Valle de Colchagua. Cerca de allí, en Marchigüe, encontraron un entorno distintivo conformado por colinas de piedra granítica. De esa fusión surge el nombre “Calcu”, derivado de las voces mapuches Calel (cerro) y Curá (piedra).
La singularidad del lugar radica en sus colinas de granito cubiertas de arcilla, localizadas a apenas 26 km del océano Pacífico. Esta combinación de altitud moderada, orientación variable y brisa marina produce un terroir ideal para la vid. Un suelo mineral bien drenado, temperaturas matinales frescas y equilibrio hídrico se traducen en vinos estructurados, con frescura y una profundidad que transmiten fielmente el espíritu de Calcu.
Los enólogos principales son Ricardo Rivadeneira Hurtado y Rodrigo Romero. Ricardo aporta su experiencia internacional, forjada entre Londres, Santiago y Napa Valley, mientras Rodrigo, con formación en ingeniería agrónoma en Chile y especialización técnica, equilibra rigurosidad y precisión vitivinícola. Su colaboración ha orientado el proyecto hacia un modelo de viñedo único por parcela, donde cada etapa del proceso es controlada para preservar la pureza varietal.
La línea de vinos de Calcu refleja su enfoque terroir-driven. El Sauvignon Blanc – Semillón Gran Reserva destaca por notas cítricas y buena acidez, ideal para maridajes marinos. Su rosé, elaborado con Malbec y Petit Verdot, ofrece aromas frutales limpios con toques especiados. El Cabernet Franc Gran Reserva, por su parte, combina frutos rojos y ligeras notas de chocolate con taninos redondos. A esto se suman versiones de Cabernet Sauvignon, Carmenère, Malbec y blends, todos con carácter y elegancia.
Los vinos de Viñedos Calcu han obtenido calificaciones cercanas a los 90 puntos en guías internacionales, especialmente en sus etiquetas Gran Reserva. Tienen presencia en mercados como Estados Unidos, Reino Unido y Chile, en rangos de precio estimados entre USD 12 y 18 para variedades como Carmenère, Cabernet Sauvignon y Sauvignon Blanc.
En resumen, Viñedos Calcu representa la unión de tradición familiar y rigor técnico moderno. Su ubicación en Marchigüe, con terroir excepcional, el enfoque en viticultura de precisión y un equipo enológico internacionalmente formado dan como resultado vinos elegantes, frescos y reconocidos globalmente por su calidad y singularidad.
Viñedos de Calcu
Los viñedos de Calcu se ubican en Marchigüe, en el extremo occidental del Valle de Colchagua, a aproximadamente 26 km del Océano Pacífico. Esta proximidad introduce una influencia marina que modera las temperaturas durante la temporada de crecimiento, favoreciendo una maduración más pausada y una mayor expresión aromática en las uvas.
La filosofía de Calcu se fundamenta en una viticultura de precisión. Su bodega emplea un sistema de manejo parcelario (“Tiny Blocks”), definiendo microcuarteles según orientación, altitud y tipo de suelo, lo que permite una gestión diferenciada del viñedo. Esta práctica busca optimizar la calidad de las uvas y reflejar con fidelidad el terroir de cada parcela.
- Influencia marina moderadora: La cercanía al Océano Pacífico regula las temperaturas, provocando una maduración pausada de la fruta y una mayor conservación de acidez natural en las uvas
- Suelos graníticos con vetas de arcilla: Los viñedos se asientan sobre un terroir granítico con capas arcillosas, condiciones favorables para un buen drenaje y desarrollo radicular profundo, lo que aporta mineralidad a los vinos.
- Manejo parcelario “Tiny Blocks” Calcu divide sus viñedos en 166 microcuarteles según características de suelo, exposición y altitud, aplicando prácticas parcelarias diferenciadas para capturar la singularidad de cada bloque.
El origen natural de los vinos de Calcu
Los viñedos de Calcu se desarrollan en Marchigüe, una subzona occidental del Valle de Colchagua, ubicada a solo 26 kilómetros del océano Pacífico. Esta cercanía al mar genera una influencia climática directa, con brisas frescas que moderan las temperaturas y permiten una maduración lenta y equilibrada de la uva. Esta condición climática singular favorece la preservación de la acidez natural y el desarrollo de aromas frescos y complejos.
La baja humedad relativa, las amplias oscilaciones térmicas entre el día y la noche y la ausencia de lluvias durante la maduración contribuyen a la sanidad del viñedo y a la concentración natural de los compuestos fenólicos. Esta combinación de factores naturales convierte al terroir de Calcu en un entorno excepcional para la producción de vinos frescos, elegantes y con identidad propia.