El Tequila: Herencia Ancestral y Orgullo Mexicano
Hablar de México es hablar de tequila. Esta bebida, símbolo nacional por excelencia, debe su nombre a un antiguo y vibrante pueblo ubicado a unas quince leguas de Guadalajara, en el camino hacia el puerto de San Blas, en Nayarit.
El origen de la palabra “Tequila” tiene varias interpretaciones. Una de ellas lo traduce como “lugar donde se corta”, haciendo alusión a la abundancia de obsidiana en la zona del volcán de Tequila. Otra versión sugiere que podría significar “lugar de los tributos” o “lugar de los trabajadores”.
Aunque los pueblos originarios ya elaboraban pulque, una bebida fermentada a base de agave, fue durante la época colonial cuando, con la llegada de los alambiques, comenzó la producción de un destilado que poco a poco fue tomando forma… hasta convertirse en lo que hoy conocemos como tequila.
Con el paso del tiempo, el tequila ganó identidad propia y, en reconocimiento a su historia y vínculo con la tierra, se estableció su Denominación de Origen. Esta protección legal garantiza que el tequila solo puede producirse en regiones específicas de México: Jalisco, Nayarit, Guanajuato, Michoacán y Tamaulipas, zonas privilegiadas por su clima, suelo y tradición.
Para llamarse tequila, la bebida debe elaborarse a partir del Agave tequilana Weber variedad azul, dentro del territorio autorizado, cumplir con procesos específicos establecidos en la Norma Oficial Mexicana, y tener una graduación alcohólica entre 35% y 55% de volumen.
La producción del tequila es un arte que une lo ancestral con lo moderno. Todo comienza en el campo, donde el agave azul requiere de 7 a 10 años para madurar. Los jimadores, verdaderos conocedores del oficio, retiran las hojas para dejar al descubierto el corazón de la planta: la piña. Estas se cuecen en hornos de piedra o en autoclaves, se muelen y fermentan para convertir los azúcares en alcohol. Posteriormente, el líquido se destila, generalmente dos veces, y dependiendo del tipo, se madura en barricas de roble durante meses o incluso años.
Beber tequila es más que un acto: es una conexión con la tierra, con la historia, con la pasión de quienes lo hacen posible. Cada etapa de su elaboración aporta matices, alma y carácter a esta bebida que ha conquistado el mundo.
Clasificación
El tequila puede dividirse en dos grandes categorías. El “Tequila” es elaborado con al menos 51% de azúcares del agave y puede incluir otros azúcares. Puede ser envasado dentro o fuera de la región protegida. Por su parte, el “Tequila 100% Agave” , está hecho exclusivamente con agave azul y siempre es envasado en origen. Según su tiempo de maduración, encontramos cinco clases:
- Tequila Blanco: Directo del alambique, solo se ajusta su graduación con agua.
- Tequila Jóven: Mezcla de tequila blanco con uno reposado, añejo o extra añejo.
- Tequila Reposado: Pasa al menos dos meses en barricas de roble o encino.
- Tequila Añejo: Reposa un mínimo de un año en barricas de roble o encino de hasta 600 litros.
- Tequila Extra Añejo: Su maduración es de al menos tres años en barricas de roble o encino del mismo tamaño.
Tequila Cenzo
Desde el corazón fértil de los valles de Guanajuato, donde el agave azul crece majestuoso bajo el sol, nace Tequila Cenzo con un propósito claro: empoderar a la mujer a través de experiencias memorables. En Cenzo creen que cada mujer lleva un fuego interior que merece celebrarse. Por ello, han creado un tequila que no solo ofrece una calidad excepcional, sino que también rinde homenaje a la fuerza, la autenticidad y la pasión femenina.
Inspirado en aquellas mujeres que rompieron moldes, Tequila Cenzo es un tributo a lo genuino. Se elabora con agave 100% orgánico, siguiendo métodos artesanales transmitidos de generación en generación. Cada botella captura la esencia más pura de la naturaleza y del trabajo humano. Lo que distingue a Cenzo es su suavidad y equilibrio. Su perfil limpio y cristalino lo hace perfecto para quienes prefieren un tequila puro, sin excesos de madera, ideal para disfrutarse solo o en cócteles frescos y vibrantes como una margarita.
Factores clave que hacen distintivo a Cenzo:
- Hecho con agave: 100% orgánico y procesos artesanales.
- Perfil suave, cristalino y equilibrado, ideal para tomarse solo o en cócteles.
- Inspirado en mujeres auténticas y valientes: un tributo líquido a su esencia.